lunes, 29 de agosto de 2011

CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA

El medio ambiente natural está trastocado desde la aparición de campos electromagnéticos artificiales. En los últimos tiempos se ha producido un espectacular aumento del fondo electromagnético, originado por líneas de transporte eléctrico, transformadores, antenas emisoras de telefonía, radio y televisión, radares, aparatos eléctricos, teléfonos móviles, teléfonos inalámbricos, electrodomésticos, etcétera, dando lugar a lo que podemos denominar: contaminación electromagnética.

Nos encontramos sometidos constantemente a radiaciones artificiales de forma indiscriminada, a pesar de los consabidos riesgos que ello supone y, lo que es más grave, de hecho continúa aumentando sin ninguna clase de control, pues la ausencia de legislaciones coherentes con la problemática permite esta exposición incontrolada. Por todo ello, podemos afirmar que el delicado equilibrio del medio ambiente natural ha sido substancialmente alterado.

En los países industrializados gran parte de la población está expuesta, en mayor o menor medida, a campos electromagnéticos potencialmente peligrosos para la salud. Esta exposición sucede tanto en las viviendas como en el lugar de trabajo e incluso en calles, parques, escuelas, geriátricos y hospitales.

El umbral de riesgo viene marcado por la sensibilidad o predisposición personal, aunque existen unos valores límite orientativos, concebidos en base a las investigaciones independientes realizadas. Si bien, en principio, cualquier variación de los niveles de radiación natural tiene un efecto biológico sobre los organismos expuestos.

El aumento desenfrenado de focos emisores de contaminación electromagnética (líneas de alta tensión y de distribución eléctrica en general, estaciones de transformación, electrodomésticos, vías de transporte electrificadas, emisoras de telefonía móvil, radio y televisión, radares, etc.) ha añadido nuevos factores de riesgo para la salud de las actuales generaciones y para las futuras, ya que este tipo de contaminación puede afectar a la información genética.

1 comentario:

  1. El organismo del ser humano posee una estructura que funciona por la acción de corrientes eléctricas y magnéticas muy débiles; es por este motivo que los campos electromagnéticos de origen artificial pueden llegar a provocar, a mediano y largo plazo, graves enfermedades. A tener en cuenta que la contaminación electromagnética es más peligrosa por la noche, cuando el cuerpo está en reposo y, por ende, más vulnerable. Los efectos en la salud están relacionados con la potencia de emisión recibida y con la duración de dicha exposición; por lo que la única manera de prevenir es manteniendo una distancia adecuada.
    El hierro presente en nuestra sangre y almacenado en nuestro cerebro, es muy sensible a los campos electromagnéticos. Lo mismo sucede con la permeabilidad de las membranas que forman los nervios, los vasos sanguíneos, la piel y otros órganos, como así también los cromosomas que forman parte del ADN. La presencia de un campo electromagnético produce una agitación de los átomos, moléculas e iones sensibles a él.

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